• La sumisión química consiste en la administración de sustancias psicoactivas para manipular la conciencia, doblegar la decisión o modificar el comportamiento de una persona sin su consentimiento
Morelia, Michoacán a 02 de julio de 2026. – El Pleno del Congreso del Estado aprobó el dictamen de reformas al Código Penal de Michoacán que incorpora, entre otras disposiciones, el delito de sumisión química como una figura autónoma y sancionable, a propuesta de la diputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Sandra Arreola Ruiz. Con esta reforma, Michoacán se suma a las entidades que tipifican de manera específica la administración de sustancias psicoactivas sin consentimiento con el fin de anular la voluntad de las víctimas, conducta que hasta ahora navegaba en un vacío legal.

La legisladora reconoció a la Comisión de Justicia por su sensibilidad y rigor técnico al dictaminar el paquete de reformas, que no solo endurece sanciones y actualiza tipos penales en delitos sexuales, violencia contra mujeres, niñas, niños y adolescentes, y protección de periodistas, defensores de derechos humanos, personal de salud, seguridad y veterinarios, sino que también incorpora nuevas figuras delictivas y agravantes. Entre todas ellas, destacó la iniciativa que propone incorporar el delito de sumisión química.
Arreola Ruiz subrayó que legislar en este siglo implica tener la valentía de nombrar y enfrentar las nuevas y más cobardes formas de violencia que padecen las personas, y de manera desproporcionada, las mujeres. “Durante mucho tiempo, la sumisión química ha sido el delito invisible. Ocurre en las sombras de los bares y antros, en la confianza de compartir copa o en el descuido de un momento. Se ha utilizado para anular la voluntad de las víctimas y allanar el camino para otros delitos como violaciones, abusos sexuales, secuestros, desapariciones o robos”, afirmó.
La diputada explicó que la sumisión química consiste en la administración de sustancias psicoactivas para manipular la conciencia, doblegar la decisión o modificar el comportamiento de una persona sin su consentimiento, calificándola como una violencia de extrema gravedad porque no solo ataca el cuerpo, sino la esencia de la libertad, al despojar a la víctima de su capacidad para decir “no”, para resistirse e incluso para recordar el horror vivido.
Sandra Arreola respaldó su propuesta con datos que indican que el 66% de las víctimas de sumisión química son mujeres, y de ellas, entre el 80 y el 90 por ciento sufren agresiones sexuales mientras se encuentran indefensas. “Compañeros, no estamos legislando sobre una hipótesis; estamos respondiendo a una crisis que ya está sucediendo en nuestros hogares, en nuestras calles y en nuestros espacios de ocio. El Estado no puede ni debe permanecer ajeno”, puntualizó.
Con la aprobación de este dictamen, quien use sustancias químicas para anular el consentimiento de una persona tendrá una sanción específica y ejemplar, cerrando así un vacío legal que durante años ha permitido la impunidad en estas conductas. “Porque aquello que la ley nombra, reconoce y sanciona, también construye justicia y envía un mensaje de protección a las víctimas y de cero tolerancia a los agresores”, sostuvo.
Al concluir, Arreola Ruiz reiteró su gratitud a las y los integrantes de la Comisión de Justicia por no haber dejado esta propuesta en el olvido y por entender que este dictamen no es un simple trámite, sino “un escudo legal para la libertad, la integridad y la dignidad de todas y todos los michoacanos”. El dictamen aprobado fue turnado a las instancias correspondientes para su publicación y entrada en vigor.
(CE)


