Redacción, Chilchota
El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) exigió justicia, seguridad y una intervención inmediata de las autoridades federales y estatales, luego del ataque armado ocurrido en la comunidad de Acachuén, municipio de Chilchota, donde fueron asesinados dos comuneros.
Mediante un pronunciamiento público dirigido a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo; al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla; a comunidades originarias y a la sociedad michoacana, el organismo indígena denunció que los hechos ocurrieron aproximadamente a las 15:00 horas del 6 de mayo.

De acuerdo con el documento, las víctimas fueron identificadas como Amador Flores Olivos y Pablo Cortés Vallejo, adultos mayores de la comunidad, quienes presuntamente fueron atacados por un comando armado. El CSIM señaló que este hecho refleja la crisis de inseguridad y violaciones a los derechos humanos que enfrentan las comunidades indígenas de la región de la Cañada de los Once Pueblos.
En el comunicado, el organismo demandó a la Presidencia de la República y al Gobierno de Michoacán detener la violencia que afecta a los pueblos originarios, además de garantizar seguridad inmediata para la comunidad de Acachuén. Asimismo, solicitaron a la Fiscalía General del Estado una pronta intervención para esclarecer el caso, investigar los hechos y castigar a los responsables.
El Consejo Supremo Indígena también emplazó al Estado mexicano a instalar una mesa de diálogo que permita generar condiciones de paz para Acachuén y Eráxamani, advirtiendo que, de no existir atención institucional, podrían realizar movilizaciones en distintas regiones de Michoacán.
Finalmente, el organismo hizo un llamado a las comunidades originarias a mantenerse atentas ante la situación y expresó solidaridad con la comunidad purépecha de Acachuén.
“Exigimos paz, seguridad y justicia para el pueblo de Acachuén”, concluyó el pronunciamiento.


