Morelia, Michoacán, a 18 de febrero de 2026.– El próximo gobierno de Michoacán ya no heredará deuda pública de largo plazo, afirmó la presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, Fabiola Alanís, al destacar la relevancia histórica de la reforma constitucional aprobada por el Legislativo para impedir que las administraciones estatales comprometan financieramente a las siguientes generaciones.

La legisladora subrayó que esta medida no sólo representa disciplina financiera, sino que tiene un impacto directo en el bienestar social, al permitir que los recursos públicos se destinen a programas que combaten la pobreza y amplían derechos.
“Hoy podemos decir con claridad que el fortalecimiento de las finanzas públicas está dando resultados. Gracias a este nuevo esquema de responsabilidad hacendaria y al manejo ordenado de los recursos, se puede apoyar a miles de michoacanas y michoacanos mediante programas sociales, contribuyendo con otros esquemas del gobierno federal para fortalecer las políticas de bienestar”, puntualizó.
Fabiola Alanís explicó que durante años, el peso de la deuda pública limitó la capacidad del estado para invertir en desarrollo social, infraestructura, salud y educación, ya que miles de millones de pesos debían destinarse al pago de intereses y amortizaciones derivadas de endeudamientos heredados.
“Cuando hay deuda, hay menos hospitales, menos carreteras, menos apoyos productivos y menos oportunidades. La deuda se convierte en un lastre financiero que frena el desarrollo. Por eso era indispensable poner un alto definitivo a los créditos de largo plazo que hipotecaban el futuro de Michoacán”, sostuvo.
Fabiola Alanís afirmó que de acuerdo con información institucional de la Secretaría de Finanzas, en años recientes se han destinado más de 6 mil millones de pesos anuales al servicio de la deuda heredada, recursos que, sin ese compromiso financiero, habrían podido canalizarse a políticas públicas de alto impacto social.
Finalmente, Fabiola Alanís señaló que el saneamiento financiero y la política social forman parte de una misma visión de gobierno: construir bienestar duradero.
“Hoy Michoacán demuestra que sí es posible invertir para el desarrollo y reducir la pobreza cuando se gobierna con honestidad, sin endeudar y poniendo al centro a la gente. No más deuda significa más bienestar para las familias y más futuro para las nuevas generaciones”, concluyó.
(CE)


