- Considera que labor de cerrajería ha venido a la baja
Oscar De La Rosa, Zamora
“En mis 40 años al servicio de las personas, lo más difícil de ser cerrajero ha sido abrirle las puertas derivado de un conflicto o mandato judicial pero más aún en casos de infidelidad. Me han tocado diversas experiencias de esta naturaleza que no terminaría de relatarlo, pero es parte del ejercicio laboral”, puntualizó Mario Arturo Rodríguez, de oficio cerrajero instalado en la calle del Caracol.

Comentó que su labor no ha sido sencilla, sobre todo cuando le toca atender casos relacionados con temas judiciales o también de juicios mercantiles, en donde ha tenido que ir a un embargo de bienes y consideró que son situaciones sumamente complicadas por la reacción de las personas que son sujetas a esos procesos.
Mencionó que la labor de la cerrajería ha venido a la baja en los últimos años debido a que la elaboración de llaves también mermó por los nuevos dispositivos electrónicos que se utilizan para abrir puertas de casa o de vehículos, como sucede en la actualidad.
“Al hacer uso de la nueva tecnología se van quedando a un lado los métodos manuales que nosotros empleábamos para hacer diferentes juegos de llaves, desde piezas largas hasta muy pequeñas, que permitían abrir diferentes tipos de cerraduras en casa habitación o incluso en el mismo automóvil particular”, explicó.
Finalmente, agregó que la labor de la cerrajería va a modificarse en los próximos años y de allí que quienes todavía se dedican a este oficio tienen que prepararse para una nueva transición en la que seguramente tendrán que capacitarse para ser nuevos diseños que solventen necesidades de la gente”, agregó.


